Solano dejó la presidencia de Asocolflores después de 25 años al frente del gremio. Su salida se produce en un contexto de presiones sobre la floricultura colombiana, entre ellas aranceles del 10% impuestos por la administración Trump al 80% de las exportaciones colombianas, aumentos en los costos laborales, la volatilidad del peso y las cargas tributarias.
Durante su gestión, Colombia consolidó su posición como el segundo exportador mundial de flores, detrás de Holanda. El país provee el 70% de las flores que importa Estados Unidos, y las exportaciones del sector pasaron de US$580 millones en 2000 a US$2.400 millones en 2023. La actividad se desarrolla en 11.000 hectáreas y registra un valor exportado por tonelada superior a US$7.000.
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La base productiva del sector se concentra en la Sabana de Bogotá y el oriente antioqueño, con una operación articulada con Miami, punto de entrada del 95% de las flores importadas a Estados Unidos. Solano resume esa estructura con una definición operativa: "es 50% de agricultura y 50% de logística".
El modelo colombiano se basa en la diversificación. Tras los primeros cultivos de claveles, la aparición de Fusarium oxysporum llevó a sembrar otras especies. Hoy la oferta incluye cerca de 60 especies y más de 1.400 variedades. Sobre este punto, Solano indicó: "Nosotros no vendemos flores, aquí se venden variedades".
En la relación comercial con Estados Unidos, Asocolflores mantuvo presencia durante 20 años en la junta directiva de la Society of American Florists. Según Solano, "El mejor lobby que se hace es el de adentro". También impulsó alianzas con actores del mercado estadounidense y con productores californianos.
En sostenibilidad y gestión, el gremio desarrolló, junto con la Universidad Javeriana, el programa Florverde, hoy Florverde Sustainable Flowers. En los últimos dos años, la certificación comenzó a aplicarse en Ecuador, Costa Rica, Guatemala y Nicaragua. Solano señaló que, a partir del uso de datos comparativos entre empresas, "Han encontrado que ser sostenible es un buen negocio."
El sector genera 16 empleos formales por hectárea, con una participación de la mano de obra de entre el 50% y el 60% de los costos operativos. A esto se suma la exposición cambiaria. En palabras de Solano: "Un movimiento de 100 pesos en promedio durante todo el año implica menores ingresos o mayores ingresos de 240.000 millones de pesos para el sector".
Entre los temas pendientes, Solano mencionó el desarrollo local de variedades y la exportación de material vegetal. "Lo que estaríamos exportando es propiedad intelectual", apuntó.
Fuente: asocolflores.org forbes.co