Según datos recientes del barómetro de seguridad alimentaria elaborado por AECOC (Asociación de Fabricantes y Distribuidores), casi el 70% de la población reconoce consumir productos una vez superada la fecha de consumo preferente, siempre que el alimento conserve buen aspecto, olor y sabor. Este comportamiento refleja una mayor confianza en los propios sentidos, pero también pone de manifiesto cierta confusión entre conceptos clave como "fecha de caducidad" y "consumo preferente". Mientras que esta última indica la calidad óptima del producto, la fecha de caducidad está directamente relacionada con la seguridad alimentaria.
A pesar de ello, el interés por la información en el etiquetado es elevado. La mayoría de los consumidores afirma revisar habitualmente aspectos como la fecha, los ingredientes o la información nutricional. Sin embargo, como explican desde Agrolab, este conocimiento no siempre se traduce en prácticas seguras en el hogar, especialmente una vez abierto el producto.
"Desde el punto de vista técnico, es importante recordar que no todos los riesgos son perceptibles. Algunos microorganismos potencialmente peligrosos no alteran ni el olor ni el aspecto del alimento, por lo que confiar únicamente en los sentidos puede resultar insuficiente. En este contexto, contar con una correcta determinación de la vida útil de los alimentos es esencial para garantizar tanto la seguridad como la calidad del producto".
Fuente: agrolab.com