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¿El vidrio podría sustituir al plástico en las más de 33.000 hectáreas de invernaderos en Almería?

En un territorio como Almería, donde el paisaje agrícola cuenta con más de 33.000 hectáreas de invernaderos que han convertido la región en uno de los principales polos hortícolas de Europa, la gestión del plástico se ha consolidado como uno de los grandes desafíos estructurales del modelo productivo.

Esta necesidad de repensar materiales, ciclos de vida y modelos constructivos llevó al nacimiento de BioGreen Vision, una propuesta que no nace desde un gran centro tecnológico ni desde una multinacional del sector, sino desde la experiencia directa de un agricultor que, al enfrentarse a la renovación periódica del plástico de su propio invernadero, comenzó a cuestionar la lógica de un sistema basado en materiales de corta duración y elevada generación de residuos.

"Yo partía de una necesidad muy concreta, que era evitar tener que cambiar el plástico cada dos o tres años, porque no solo es un coste económico relevante, sino también un problema ambiental creciente", explica el impulsor del proyecto, Daniel Ramos Bal. "El punto de inflexión llegó al analizar el volumen potencial de residuos procedentes del sector fotovoltaico, con previsiones que apuntan a más de 22.000 toneladas en España a partir de 2027, lo que abrió la puerta a una posible sinergia entre dos industrias aparentemente desconectadas".

© BioGreen Vision

A partir de esa observación, la propuesta comenzó a tomar forma en torno a una idea innovadora: aprovechar el vidrio de las placas solares desmanteladas, un material que, por sus características físicas —templado, bajo contenido de hierro y con propiedades de transmisión lumínica específicas—, presenta condiciones especialmente adecuadas para su uso en estructuras agrícolas, siempre que sea posible separarlo del resto de componentes sin degradar su calidad.

Vidrio templado con un 95% de difusión
"Tras contactar con múltiples recicladoras en España sin encontrar una solución viable, logré identificar una tecnología capaz de separar el vidrio de las placas de forma limpia y con un consumo energético reducido, permitiendo obtener paneles con un nivel de calidad que, según las pruebas realizadas, incluso supera en términos de comportamiento lumínico al vidrio convencional utilizado en invernaderos, especialmente por su capacidad de difuminar la luz hasta un 95%, reduciendo sombras y generando un entorno más homogéneo para el desarrollo de los cultivos".

© Tudor Stanica | Dreamstime

"Lo interesante es que no estamos hablando de un vidrio completamente transparente, sino translúcido, lo que hace que la luz se distribuya mejor dentro del invernadero, algo que para las plantas resulta muy beneficioso porque evita zonas de estrés lumínico y mejora la uniformidad del cultivo", señala.

La propuesta introduce un cambio profundo en la lógica de inversión del agricultor, ya que plantea sustituir una estructura basada en ciclos cortos de renovación —con costes recurrentes asociados al cambio de plástico, a los tratamientos y a la gestión de residuos— por un modelo de mayor inversión inicial, pero con una vida útil que puede superar los 50 años.

"El coste de construcción sigue siendo la principal barrera, con cifras que actualmente se sitúan en torno a los 56 euros por metro cuadrado frente a los aproximadamente 9-10 euros de un invernadero de plástico", reconoce Daniel. "Pero el proyecto ha logrado reducir de forma significativa los costes iniciales desde los 120 euros por metro cuadrado que cuestan los invernaderos convencionales de vidrio".

"Si se analiza todo el ciclo, desde los cambios de plástico hasta el uso de fitosanitarios o la gestión del agua, el modelo de vidrio permite una optimización significativa, porque se reducen las entradas de plagas externas, se estabiliza el sistema y se mejora la eficiencia en múltiples niveles, algo que al final se traduce en mayor productividad y menor exposición a riesgos como heladas o granizo".

© Tomgram | Dreamstime

"Sin embargo, si queremos que esto sea una realidad, es fundamental que exista un apoyo desde la Administración, ya sea a través de fondos europeos como los Next Generation o los programas operativos de las OPFH para los agricultores que quieran dar el paso, porque el beneficio es claro a largo plazo, pero la inversión inicial sigue siendo elevada, especialmente para quienes están empezando", apunta.

En estos momentos, el proyecto avanza en una fase inicial de validación junto con Rufepa, con el objetivo de construir un primer invernadero piloto que permita demostrar en condiciones reales el comportamiento del sistema y facilitar las visitas técnicas.

"Ahora mismo estamos en el arranque, pero la acogida ha sido muy positiva. Nos ha sorprendido y motivado ver que existe un consenso bastante amplio en que el vidrio puede ser una solución real para la sostenibilidad en la construcción de los invernaderos en Almería en el futuro", concluye, "y BioGreen Vision podría resolver el problema de la gestión de dos importantes residuos con una reciclabilidad limitada: tanto el plástico como los paneles fotovoltaicos en desuso".

Para más información:
BioGreen Vision
Calle Padre Juan Aguilar 46, 04005 Almería (Spain)
T. (+34) 620 380 169
[email protected]
biogreenvision.com

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