Las raíces son el órgano que permite a las plantas detectar y responder a la falta de nutrientes en el suelo. Sin embargo, no todas las células de la raíz actúan igual. Durante años se ha estudiado esta respuesta como un proceso global, pero en realidad cada tipo de célula desempeña un papel distinto. Comprender estas diferencias permite conocer mejor cómo las plantas se adaptan y abre la puerta a diseñar cultivos que aprovechen mejor los nutrientes disponibles.
En este estudio investigadores del CBGP analizaron qué ocurre dentro de distintos tipos de células de la raíz cuando escasea el fósforo. Estudiaron la actividad de miles de genes en condiciones cercanas a las naturales y los resultados muestran que cada tipo celular responde de manera específica; se activan distintos genes y se ponen en marcha mecanismos de regulación propios en cada caso.
© CBGP
Uno de los hallazgos más relevantes es que, además de "encender" o "apagar" genes, las células también modifican la forma en que estos se expresan mediante un proceso conocido como "splicing alternativo", que permite generar distintas versiones de una misma información genética. Este mecanismo actúa como una capa adicional de control y resulta clave en la adaptación de la planta a la falta de fósforo.El estudio también identifica varios reguladores importantes que coordinan estas respuestas. Entre ellos destaca una proteína llamada SR45, que ayuda a distribuir el fósforo dentro de la planta. Cuando esta proteína no funciona correctamente, el fósforo se acumula más en la raíz que en las partes aéreas y la planta crece menos, lo que demuestra su papel fundamental en el equilibrio interno del nutriente.
Este trabajo ofrece una visión detallada de cómo las raíces gestionan la escasez de fósforo célula a célula. Este conocimiento es un paso importante hacia el desarrollo de cultivos más eficientes y sostenibles, capaces de crecer mejor en suelos pobres en nutrientes y de reducir la necesidad de fertilizantes.
Fuente: www.cbgp.upm.es