En muchos invernaderos del sur de Europa, alcanzar las zonas altas del cultivo sigue siendo una tarea cotidiana resuelta de manera improvisada, ya sea subiéndose sobre cajas de recolección inestables o trasladando escaleras continuamente entre líneos de cultivo, una práctica tan extendida como normalizada que, sin embargo, supone riesgos constantes para los trabajadores y una pérdida considerable de tiempo durante la campaña.
Precisamente de esa experiencia directa sobre el terreno nació la idea que hoy impulsa a Tecnocarros De & Ro, una empresa que ha desarrollado un nuevo carro agrícola diseñado específicamente para facilitar los trabajos en altura dentro del invernadero, mejorando tanto la seguridad como la ergonomía y la productividad de las labores diarias.
© Tecnocarros De & Ro
"Nosotros trabajamos en agricultura y veíamos que cada vez que había que trabajar en altura se utilizaban cajas de recolección para llegar a las zonas altas – a veces incluso apilando varias cajas – pero, por un lado, las cajas se rompían y, por otro, era peligroso. Este es un problema que tiene cualquier agricultor, pero nadie había inventado nada realmente pensado para solucionarlo", explica Desirée López, responsable de la compañía. "Hasta ahora".
La primera versión surgió casi de manera espontánea, cuando Rosendo López, el padre de Desirée, decidió incorporar un escalón a un carro convencional para evitar tener que subirse directamente sobre las cajas de recolección. A partir de aquella prueba inicial, la empresa comenzó a desarrollar un diseño mucho más reforzado y adaptado a las necesidades reales del trabajo agrícola intensivo.
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El resultado es un carro de seis ruedas con ejes más abiertos para aumentar la estabilidad, estructura reforzada para soportar más peso y una plataforma elevada que permite trabajar cómodamente por encima de los dos metros de altura. Además, incorpora una malla antideslizante para evitar resbalones y movimientos de las cajas, así como un sistema de escalones extraíbles que puede adaptarse según las necesidades de cada campaña.
"El agricultor puede utilizar el carro durante toda la campaña para las labores de recolección y, cuando necesita trabajar en altura, simplemente adapta el escalón. Son dos carros en uno", señala Desirée, quien destaca que el objetivo principal siempre ha sido eliminar prácticas inseguras muy habituales dentro del sector. "No hay persona en agricultura que no haya tenido problemas subiéndose a cajas para llegar más alto. Eso no es calidad de trabajo, ni seguridad, ni ergonomía".
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La necesidad de este tipo de soluciones se ha incrementado además con la evolución estructural de los invernaderos modernos, cada vez más altos y tecnificados, donde determinadas tareas —como colocar grapas, realizar labores de mantenimiento o recolectar en zonas elevadas— obligan a los trabajadores a desplazarse constantemente con escaleras o a adoptar posiciones poco ergonómicas durante horas.
"Trabajar en agricultura es muy duro y se necesita una ergonomía que haga que el trabajo sea de calidad. No puedes trabajar de puntillas o con los hombros levantados continuamente. Si quieres que un trabajador trabaje bien, tienes que darle algo con lo que esté cómodo", afirma. "Con el carro, además, haces mucho más trabajo en menos tiempo. El agricultor gana tiempo y dinero, y sabe que está trabajando de forma segura", explica Desirée.
© Tecnocarros De & Ro"Es cierto que están apareciendo andamios motorizados para invernaderos justamente para facilitar las tareas en altura, pero son sistemas muy lentos y extremadamente caros. Nosotros ofrecemos una solución muy económica y práctica, con un precio que está entre 160 y 220 euros, mientras que un sistema motorizado puede costar entre 3.000 y 4.000 euros. Con ese precio, sería muy costoso proporcionarle un carro a cada agricultor", comenta.
La acogida del producto, de hecho, ha sido rápida. Según explica la empresa, ya se han vendido alrededor de 600 unidades desde su reciente lanzamiento, con pedidos importantes procedentes de diferentes zonas productoras españolas.
Patente, homologación y licencias de construcción
Actualmente, la empresa se encuentra inmersa en el proceso de homologación del carro junto a especialistas en prevención y riesgos laborales, con el objetivo de garantizar que pueda utilizarse en cualquier tipo de invernadero o semillero con todas las garantías de seguridad.
"Paralelamente, Tecnocarros también ha protegido internacionalmente la patente del diseño en 158 países y ya estudia la posibilidad de comercializar licencias de fabricación fuera de España para facilitar la expansión del producto sin necesidad de asumir grandes costes logísticos", concluye Desirée López.
Para más información:
Tecnocarros De & Ro
C/ Gorrión, 21
04716 Las Norias de Daza – El Ejido, Almería
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