El pulgón de la raíz (Rhopalosiphum rufiabdominale) preocupa a los productores de fresas de Brasil, según el Sindicato Nacional de la Industria de Productos Fitosanitarios (Sindiveg).
La plaga vive en el suelo, lo que dificulta su identificación en el campo. Se alimenta de la savia de las raíces, lo que afecta el desarrollo de la planta y provoca amarilleamiento, reducción del crecimiento y pérdida de plantas.
Los niveles de infestación tienden a aumentar durante los periodos secos, cuando los cultivos ya están sometidos a estrés hídrico. La población de la plaga se compone principalmente de hembras, y tanto los insectos jóvenes como los adultos se alimentan continuamente mientras liberan toxinas que afectan al sistema radicular.
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Según Sindiveg, el pulgón de la raíz también puede transmitir el virus del moteado de la fresa, lo que aumenta el impacto en la producción.
"Combatir la plaga requiere una estrategia integrada que combine el uso de enemigos naturales con una nutrición equilibrada del suelo, evitando el exceso de nitrógeno, que favorece la infestación", dice Fábio Kagi, gerente de asuntos regulatorios de la Unión Nacional de Sindiveg.
"El control químico debe ser cuidadosamente considerado y basado en el monitoreo, con el uso de insecticidas durante la fructificación y la cosecha, mientras que otros plaguicidas pueden aplicarse en diferentes momentos del ciclo, siempre que se respeten las recomendaciones técnicas y el período adecuado", añade.
Según Kagi, el aumento de la productividad debe ir acompañado de una gestión fitosanitaria.
"La vigilancia constante y el uso integrado de herramientas fitosanitarias son esenciales para evitar pérdidas y garantizar la calidad de la producción".
Fuente: Canal Rural / Abrafrutas