Los precios del tomate en los mercados europeos han subido desde el inicio de la actual campaña, y el medio de comunicación español La Razón informa de niveles en torno a los 8 euros por kilogramo. El informe vincula el aumento a la reducción de la oferta y a las condiciones meteorológicas en las regiones productoras del sur, incluido Marruecos.
Según el informe, "el mal tiempo en los países productores del sur, especialmente Marruecos, que retrasó la temporada de verano y redujo la oferta tanto para la exportación como para los mercados nacionales", ha contribuido a los actuales niveles de precios. El mercado experimenta una demanda elevada y una oferta limitada.
La demanda de tomates se mantiene firme, apoyada por los patrones de consumo estacional. El informe señala expectativas de mejora de la disponibilidad una vez que aumenten los volúmenes de cosecha, lo que podría influir en los niveles de precios.
A mediados de abril, la Autoridad Independiente de Control y Coordinación de las Exportaciones de Marruecos, dependiente del Ministerio de Agricultura, Pesca Marítima, Desarrollo Rural y Aguas y Bosques, decidió detener las exportaciones de tomate a los mercados europeos y africanos, según una fuente profesional, después de que los precios internos alcanzaran casi los 15 MAD por kilogramo (1,50 dólares). La medida pretendía aumentar la oferta en el mercado local.
Tras la decisión, los precios al por mayor en los mercados del sur de Marruecos bajaron de unos 350 MAD por caja (35 US$) a aproximadamente 100 MAD (10 US$).
Fuentes marroquíes han indicado que las restricciones a la exportación se dirigían a los mercados africanos, mientras que las exportaciones a Europa han continuado, aunque a un ritmo más lento tras el fin del periodo de contingentes preferenciales.
La situación ha suscitado opiniones divergentes en el sector. Algunos productores y exportadores han expresado su preocupación por el impacto en las relaciones comerciales. Mohamed Zemrani declaró: "Esta decisión repentina y arbitraria ha creado graves crisis con nuestros socios extranjeros".
Los exportadores también señalaron que los cambios en los flujos de exportación no siempre se traducen en precios internos más bajos y apuntaron a factores estructurales dentro de la cadena de producción. Algunos participantes en la industria han indicado que podrían considerar la posibilidad de trasladar sus operaciones a otros países africanos, como Mauritania y Senegal.
Fuente: Hespress Español