La producción de tomate en Durango enfrenta en 2026 un escenario marcado por el aumento de costos, un menor rendimiento en campo y distorsiones en la cadena de comercialización.
Productores locales señalan que producir un kilo de tomate ronda los 15 pesos, frente a cerca de 10 pesos en 2025 y entre 8 y 9 pesos en 2024. El incremento acumulado en dos años supera el 60%. De acuerdo con la información disponible, el alza se relaciona con el encarecimiento del combustible, fertilizantes como la urea, plagas y costos logísticos.
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A nivel comercial, el productor vende, en muchos casos, al límite de recuperación, mientras que el consumidor paga precios más altos. En mercados y fruterías de Durango, el kilo de tomate se ha ofertado entre 35 y 45 pesos, y en momentos de escasez ha llegado a 70 pesos. Este diferencial indica que el margen se concentra en la intermediación comercial, mientras que en campo apenas se cubren los gastos operativos.
El impacto también se traslada a la canasta básica. La Cámara Nacional de Comercio en Durango reportó que el costo promedio de productos esenciales pasó de 1,097.8 pesos al cierre de 2025 a 1,160.8 pesos en marzo de 2026, un aumento de 63 pesos en los primeros meses del año. Entre los productos que impulsaron este ajuste se mencionó al tomate, junto con limón y papa.
En producción, líderes agrícolas advierten una caída en el rendimiento por hectárea. Antes se obtenían hasta 100 toneladas por hectárea, pero actualmente algunos campos reportan entre 20 y 30 toneladas, debido a plagas y condiciones climáticas adversas. Esta reducción de rendimiento limita la oferta local, presiona los precios y deja al sector tomatero de Durango con menor rentabilidad, menor competitividad y mayor incertidumbre para el próximo ciclo agrícola.
Fuente: www.meganoticias.mx